Rutas turísticas e hitos de interés


El Marquesado del Zenete, en la zona sur de la Comarca de Guadix, ocupa diez municipios que destacan por la abundancia y diversidad de recursos con los que atraen a moradores y visitantes. La comarca de El Marquesado, destacable por su historia y su atractivo natural, reparte su territorio entre las laderas de Sierra Nevada y el altiplano que se extiende a los pies de este macizo granadino.

El Marquesado del Zenete ocupa toda la zona sur de la Comarca de Guadix. Sus 10 municipios, situados a más de 1.000 metros de altitud, reparten su territorio entre las laderas de Sierra Nevada y el altiplano que se extiende a sus pies. El Viajero Apasionado ha recorrido este rincón de la provincia de Granada  para proponer varias rutas que son una invitación a conocer esta comarca legendaria, destacable por su historia y su enorme atractivo natural.

La primera de ellas discurre por El Marquesado, siguiendo su agua y valles encantados. Aunque la salida se encuentra en Jérez del Marquesado, la ruta transita por varios municipios. Su duración ronda las tres horas y supone un itinerario de más de 17 kilómetros. La cota máxima que se alcanzará serán los 1.237 metros de Jérez del Marquesado, y la mínima, los 890 de Guadix.

El primer itinerario que propone el Viajero Apasionado arranca de Jérez del Marquesado, cuyo núcleo actual surgió en época medieval, en las cercanías de diversos establecimientos mineros íbero-romanos. Los restos medievales más visibles de Jérez son sus torres. Casi todas las iglesias de esta zona son mudéjares, construidas sobre antiguas mezquitas, con ricos artesonados y adornadas con elementos renacentistas, sobre todo en sus portadas.

Desde el punto de partida, a la salida de Jérez, se puede continuar hacia la Cuesta del Baho, junto al cementerio, camino muy utilizado antes del cierre de la mina por los  trabajadores de Alquife.
Descendiendo la cuesta, se llega al río de Jérez por la zona conocida como el Berral. Siguiendo el río, se puede alcanzar a su confluencia con el barranco de Lanteira, donde el curso de agua cambia de nombre por el de Río Verde. Esta zona está llena de cortijos abandonados que recuerdan la actividad que tuvo el lugar hasta hace unas décadas.

A unos dos kilómetros, el visitante puede apartarse del río y visitar Albuñán, con una interesante sala etnográfica. Tras atravesar el pueblo, si se busca de nuevo el río, en su valle se divisa pronto la ermita de la Virgen de la Cabeza, famosa por su romería el último domingo de abril. Desde allí se puede continuar, siempre por el valle, hasta Guadix.

La zona conocida como el Marquesado ofrece paisajes que permiten entender la evolución geomorfológica de buena parte de la comarca, ya que se observa con nitidez el frente de erosión que hace avanzar la zona de badlands, socavando la llanura a ambos lados de valles y barrancos.

El espacio donde se asienta la ciudad de Guadix representa una fase más evolucionada de ese proceso erosivo: el valle del río Verde-Guadix se abre y ocupa, por un lado, un denso mosaico de parcelas aterrazadas de regadío y, por otro, una alta concentración de cuevas habitadas, que constituyen el hábitat típico de los badlands.

Además, como Guadix ha sido desde época romana el centro administrativo e institucional de toda la comarca, el viajero puede concluir el itinerario visitando alguno de los elementos de su rico patrimonio histórico-artístico.

La segunda ruta que el Viajero Apasionado ofrece como alternativa es la que recorre  lo que podría denominarse el Marquesado ‘salvaje’, porque permite observar sus secretos ocultos de Sierra Nevada y los toros bravos. Este itinerario tiene una duración de cuatro horas, en las que se transitará por unos 21 kilómetros. La cota máxima que se alcanza durante este trazado es de 1.900 metros y la mínima, 1.260.

El Marquesado del Zenete es la zona de la comarca de Guadix que tiene una identidad geográfica e histórica más marcada. Los diez municipios que lo integran, todos situados por encima de los 1.100 metros sobre el nivel del mar, ocupan una extensa superficie de la cara norte de Sierra Nevada y de la llanura de sedimentación que se abre entre esta sierra y la de Baza.

Esta parte de la comarca ha sido desde la prehistoria una zona minera por excelencia y todavía hoy siguen abiertas algunas explotaciones. De hecho, uno de los rasgos más impactantes de su paisaje son las enormes escombreras de las minas de hierro de Alquife, ya cerradas. Los recursos naturales de la zona son, no sólo variados, sino abundantes, lo que ha garantizado el desarrollo de sus poblaciones y de una gran diversidad de actividades mineras, agrícolas o ganaderas. Además, atraen el turismo rural, que se beneficia de su patrimonio histórico-artístico y de su riqueza medioambiental. Una buena parte del territorio está incluida en el Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada, que alberga las cumbres más altas de la Península y ecosistemas de alta montaña con muchos endemismos, además de sorprendentes restos de modelado glaciar. 

Esta ruta recorre en su mayor parte el camino que desde tiempos remotos han utilizado arrieros y pastores para acceder a la Sierra de Jérez y al antiguo vivero forestal del Posterillo. Arranca del centro contra incendios de los Moralillos en dirección al pueblo.

Poco antes de llegar a la carretera asfaltada, se inicia un ascenso suave por un carril de tierra que, poco más adelante, se convierte en una vereda bordeada de una frondosa vegetación. En pocos minutos se sale a la antigua fábrica de harinas San Torcuato, convertida más tarde en seminario del Obispado de Guadix, que estuvo en funcionamiento hasta mediados de la década de los 80. Por este tramo, que discurre por la Cañada Real del Camino de Granada, se  van dejando a los lados varios molinos tradicionales de grano, hasta adentrarnos en los límites del Parque Natural de Sierra Nevada. Caminando por una vereda muy marcada, que ofrece magníficas vistas de la Sierra y del barranco Alhorí, el viajero llega hasta el antiguo vivero forestal y refugio del Posterillo, que puede bordearse en busca de cotas más altas por una vereda que asciende poco después de acabar la valla.

Tras pasar junto a una serie de cortijos en ruinas, se cruza el río Alhorí a pocos metros del embarcadero de toros bravos El Toril. Desde aquí parte una empinada senda que serpentea entre los pinos hasta llegar a la Loma de Enmedio, junto al refugio del Postero Alto, una zona donde poder descansar antes de iniciar el regreso.

Para el descenso, por un cortafuegos que conduce al área recreativa de La Tizná, junto al río Alcázar, se llega a la pista principal. Siguiéndola, hay una senda que desciende hasta las inmediaciones de Jérez del Marquesado, desde donde se puede regresar al punto de partida.

DOS ITINERARIOS:
Ruta I  El Marquesado: agua y valles encantados.
Tres horas de duración. Distancia de recorrido: 17,2 kilómetros. Cota de máxima: 1.237 metros. Cota mínima: 890 kilómetros.  Salida desde Jérez del Marquesado.

Ruta II El Marquesado salvaje: Sierra Nevada y toros bravos.
Cuatro horas de duración. Distancia de recorrido: 21 kilómetros. Cota máxima: 1.900 metros. Cota mínima: 1.260 metros. Salida desde el centro de los Moralillos.